
Representamos la tradición familiar en una marca de catering
Mil Delicias es un emprendimiento de catering que nació con un propósito profundamente humano: ser el enlace que une a las personas en sus celebraciones. Sin embargo, al iniciar el proceso de branding, nos enfrentamos a una pregunta de diseño muy compleja.
El Reto: Un Lenguaje Universal de Tradición
¿Cómo comunicas el concepto de “tradición familiar” a miles de familias que expresan sus tradiciones de formas completamente distintas? En cada hogar hay aromas diferentes, colores distintos, y sabores o platillos únicos. El principal reto de este proyecto fue encontrar la manera de comunicar esa sensación universal de sentarse frente a una mesa llena de pequeños platos, guarniciones y bebidas compartidas, logrando que cualquier persona se sintiera identificada de inmediato.
El Propósito: Alimentos que Conectan
El corazón de Mil Delicias dicta que la comida es el vehículo perfecto para la interacción. Su propósito central es crear una conexión entre los asistentes de un evento a través de alimentos pensados y preparados con el cliente y sus seres queridos en mente. Hay una frase que resume esto a la perfección: “En la mesa nadie se aburre durante la primera hora, porque los alimentos crean conexiones”.
Todo este concepto se cimentó sobre una base sólida de valores de marca: generosidad, calidez, pasión, amor, hospitalidad y profesionalismo.
Tres Referentes Semióticos
Para terminar de redondear la narrativa visual de Mil Delicias, utilizamos tres anclas semióticas como inspiración subyacente para el diseño:
- La Proporción Áurea: Integrada para aportar un balance matemático y natural; un sentido de belleza armónica que se encuentra en todo el mundo.

- La Cornucopia: El símbolo casi universal de la abundancia, representando de forma metafórica esa mesa rebosante de pequeños platillos y delicias.

- La Estética de Cafés Mediterráneos: Esa vibra del diseño clásico de los restaurantes italianos o mediterráneos; esos pequeños y cálidos refugios ocultos entre las densas calles de las ciudades.

El Diseño: Cultura y Juventud
Para traducir toda esta riqueza conceptual en una identidad visual, nos inspiramos fuertemente en las raíces mexicanas, pero aportándoles una visión moderna:
- El Isotipo: El emblema principal de la marca es una abstracción visual que evoca un conjunto de nubes o formas de viento. Está inspirado directamente en la clásica vírgula de la palabra (el símbolo náhuatl de la comunicación), reforzando la idea de que la mesa es el lugar donde las personas hablan y se comunican.

- La Tipografía: Buscábamos una fuente que representara este factor clásico y tradicional, pero que a la vez transmitiera frescura y juventud. El mensaje detrás de esta selección tipográfica es claro: “Entendemos las tradiciones y la cultura, pero somos jóvenes, hacemos las cosas de una forma nueva y estamos uniendo lo mejor de ambos mundos”.

- El Color: Definimos una paleta basada en un tono naranja terracota contrastado con un color crema. Es una combinación cálida que invita inmediatamente a pensar en gastronomía y apetito.



Una Identidad Redonda



